Cuando tengo que probar nuevos métodos, quien mejor que mi modelo favorita: Mayla.

No es que le haga mucha gracia, pero posa con paciencia. Cuando se cansa, gira la cabeza y no puedo sacarla de frente. Esto lo he observado en muchos perros: cuando les hacen fotos, miran hacia otro lado, como protestando por lo pesados que somos en ocasiones los fotógrafos.

Conseguir buenas imágenes de niños que están en constante movimiento, y animales es a veces bastante complicado. Pero siempre merece la pena.